No tengas miedo de mirar adentro.

Sé que da miedo mirar adentro, hablar de cosas que nos han dolido.

Sé que da miedo buscar heridas que todavía sangran.Igual que cuando tenemos que curar una herida que no ha cicatrizado y pica, las heridas del corazón también.

Pero si no lo hacemos, igual que una herida en la piel, se puede infectar e ir creciendo la infección afectando otras partes del cuerpo. Y lo mismo con el alma.

Al ego no le gusta que vayas a curar esas heridas, el ego ya se ha acostumbrado a convivir con ellas y también ha aprendido a usarlas para crear un personaje y para justificar tu sufrimiento.Lo que rige al ego es el miedo y por tanto, él no te va ayudar a curar esas heridas, porque ya hemos dicho que da miedo, ¿verdad?.

Pero llega un momento en que ya no puedes más, tu alma no puede más, tu corazón está triste (depresión) y esa pequeña luz que nunca muere en tu interior, es la que te va a decir, «CURA MIS HERIDAS POR FAVOR».

Y es entonces cuando el AMOR gana al MIEDO y cuando desde el compromiso contigo mismo, vas a poder curar esas heridas con la suficiente ternura como para que el dolor deje de condicionar tu vida.Y además eso es lo que te va a devolver el poder sobre tu vida, la valentía de curar esas heridas mirándolas con amor para poder gestionar tu vida desde la abundancia que te da el amor y no desde la escasez que te da el miedo.