Entrada incompleta, amor en palabras…

Foto de Elle Hughes

Cómo plasmar en palabras lo que llevo años intentado entender?.

Para mí el amor no es un concepto, es algo que se siente, que te mueve. Aunque ahora quizás lo único que estoy intentando hacer, es vestirle con palabras, pero soy consciente, que a cada persona le gusta vestirse de muy diferentes formas.

Pero para mí, qué es el amor?.

El amor, se compone por un poco de adivinación, mucho de valentía y otro mucho de coherencia.

Adivinación? creo que ahí siempre me equivoco. Siempre intento adivinar qué necesita la otra persona, a veces creo que lo capto, otras ni por asomo. En base a eso que creo que necesita, me adapto. Pero ahí es fácil que se produzca un error, si me adapto mucho, corro el riesgo de anular lo que yo necesito y por ahí, también se muere el amor.

Valentía? uf, muchísima. Valentía para afrontar tus miedos, miedo a que te haga daño, porque te puede abandonar cuando se lo has dado todo, porque te puede juzgar cuando le has abierto tu corazón, porque te puede mentir. Hay muchas posibilidades de que te rompa el corazón, pero quizás, si no te arriesgas, nunca sabrás si entre alguna de esas posibilidades, lo que hiciera con tu corazón no fuera rompértelo, sino curarlo.

Aunque, ya tendría que saber a estas alturas, que de casa se sale con tus propias tiritas bien colocadas en el corazón.

Siguiendo con la valentía, creo que amar a alguien pasa por compartir y dar. Verbos muy altruistas, sobre todo si no llevan unos condicionales detrás.

“Te amo tal como eres, comparto lo que eres. Me amas tal como soy, comparto lo que soy”

Sin condiciones, porque si pones condicionantes, entonces el amor, se vuelve un sucedáneo. Creo que así, el amor no puede llegar a convertirse en auténtico, porque siempre estás esperando que el otro cambie, o el otro está esperando a que cambies tú.

Pero como llegar a quitar de esa ecuación esos condicionantes?, pregunta difícil. No sé ni porqué la planteo, si no tengo la respuesta.

Quizás por eso, muchas parejas no funcionan o no son del todo felices.

Quizás faltaría el otro ingrediente, la coherencia.

Primero, tienes que saber como eres, quién eres y qué siente tu alma o tu corazón. Segundo, que el otro o la otra, esté en esa misma situación.

Entonces, seguir el camino que dictan esos corazones y poner la mente bajo su mandato.

Hablar las cosas, hablar y hablar, salir a tomar cafés. Hablar de todo y de nada.

Y en una de esas conversaciones, quizás se encuentre el punto en que el amor se encuentre cómodo, se encuentre seguro y fuerte. Y a partir de ahí, seguir usando palabras a merced de los sentimientos para hacer de esa base un sitio firme e invencible.

Pero qué es el amor de verdad para mí? aún no lo sé. Sé que no debería haber llorado tanto, sé que me no me hubiera tenido que doler tanto, sé que quizás pase por esta vida, sin encontrar ese espacio en el que no quepan las lágrimas, ni el miedo, ni el dolor, ni la mentira, ni de uno ni del otro.

Quizás el amor no es algo, sino que simplemente, es un lugar, un lugar donde poder ser como se es de verdad. Un lugar, donde el miedo, sabe que no cabe, porque las normas sociales no existen, porque el corazón nunca ha entendido de normas, nunca ha entendido de palabras, aunque lo intentemos vestir con ellas, yo la primera…Un lugar donde el tiempo se para, solo existe el otro y uno mismo, para entregarse mutuamente.

Un lugar sin pasado, ni futuro, un lugar hecho de presentes. Unos infinitos presentes, en el que cada uno es diferente al otro.

Y yo entiendo que haya personas que no crean en el amor entre solo dos personas. Que en su cabeza o su corazón hayan más personas.

Pero hay algo que creo que se acerca mucho al amor y es la fidelidad. Sé que para muchas personas eso solo es una norma social o cultural. Algo aprendido y de alguna forma aceptado para que la sociedad funcione. Algo en lo que basar unas normas sociales que nos hacen más humanos, quizás para sentirnos mejores que los animales o simplemente nos diferencien de ellos.

Quizás realmente sea eso y los humanos seamos infieles por naturaleza. Pero yo hablo de ser fiel a uno mismo. Si yo amo a una persona, es casi imposible, que ame a otra de la misma forma.

No es lo que me da una o la otra. Es lo que yo siento por ella. Ser fiel a lo que siento, no será eso amor?.

No esperar del otro lo que yo soy incapaz de darme. Si eso lo tengo asumido, entonces no necesitaré buscar en cada persona algo diferente.

Las personas no somos softwares que sabemos hacer cosas diferentes, no podemos pretender amar a las personas por lo que nos dan, sino por lo que son.

Y una vez encontrada a esa persona que es y te permite ser, entonces se vuelve algo natural y fácil ser fiel al sentimiento que eso te provoca. Ser fiel a esa persona, va implícito, se vuelve algo muy sencillo de conseguir, creo que ni tan siquiera, la infidelidad es algo a plantearse.

Pero qué se yo del amor? si no soy ejemplo de nada.

Una cosa es vivirlo en mayúsculas, la otra muy diferente, escribir sobre él. Quizás lo que más me gusta del amor, es que te deja hablar de él. El amor, en sí, es algo que nos permite ser a los humanos y deja que nos expresemos de la forma que nos apetece en cada momento. Nos permite experimentar, ser y crecer en él, con él y a través de él.

Quizás estoy enamorada del amor y yo sin saberlo.

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