Como si, ya te quisieras.

Todo sería mejor

Has pensado alguna vez como te sentirías si de verdad te quisieras completamente?

Puede que sí te quieras, puede que sí te cuides, puede que no te juzgues ni te auto-exijas, ¿pero eres capaz de hacerlo todo el tiempo, al máximo nivel posible?

Creo que a veces no somos conscientes del “amiguito” que vive en nuestra mente y que a veces se escapa también a nuestro corazón para hacer de las suyas.

Tenemos una media de 60.000 pensamientos al día, son muchos, ¿verdad? Y ¿crees que todos son buenos?

O quizás estás instalada en la negatividad y no te has dado ni cuenta. Para mí, estar en el futuro cuenta como negatividad, si es que estás pensando en qué harás, o creando escenarios catastróficos que en realidad son más cercanos a una película de ficción que a la realidad, déjame decirte que eso tampoco no parece ser muy bueno.

Irte al pasado también cuenta como negatividad. Por tanto, lo único que se salva es estar en el presente. 

Podrías decir si realmente ¿estás sintiendo esa conexión con tu presente? ¿Sin pensamientos negativos? y ¿teniendo discursos llenos de amor hacia ti misma?

Somos seres que buscamos constantemente amor fuera, tenemos miedo, ¿para qué negarlo? Miedo a la soledad, miedo a la incertidumbre, pero eso, a veces nos lleva a mendigar amor, a contentarnos con migajas que solo acaban haciéndonos daño. 

 

Si sabemos que tenemos mucho amor para dar, ¿por qué no nos lo damos a nosotras mismas?.

Y si hiciésemos como si fuéramos el amor de nuestra vida. ¿Has pensado alguna vez cómo serían tus días? 

Muy probablemente cambiarían bastantes cosas;

.- Primero, dejarías de torturarte con pensamientos negativos y llenos de auto-exigencia.

.- Segundo, te enfocarías más en el presente y dejarías de irte al futuro o al pasado.

.- Tercero, sentirías algo que se asemeja mucho a la paz, a la paz que significa dejarte tranquila, dejarte de criticar.

.- Cuarto, disfrutarías mucho más de TODO lo que te está dando la vida, ¿te has parado a pensar cuántas cosas son? y quizás hasta te mimarías hasta niveles “cursis”.

Además si practicas la gratitud cada vez que puedas, te darás cuenta de su gran poder y además no sé si te has fijado pero si estás dando las gracias por algo no puedes estar pensando al mismo tiempo en algo negativo. Así que lo recomiendo como herramienta para disfrutar el presente y conectarte con él.

Sí, reconozco que a veces se convierte en una lucha con esa vocecita que no calla, pero si practicas, igual que cuando vas al gimnasio, verás al cabo de unos días, los resultados jugueteando en tu interior, sí, junto a esa vocecita, pero al menos ahora ya serán dos ahí dentro :).

 


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