• Tu perfume, te define.

    Sabes cuál es el tuyo?

    Puede un perfume definir cómo somos?

    La respuesta no parece fácil, pero cuando un perfume no nos gusta lo sabemos muy rápido.

    Que nos guste o no, tiene mucho que ver con sus ingredientes y composición cuando se mezclan con nuestra propia olor.

    Sabemos que ese aroma que vamos a usar va a formar parte de nuestra esencia,  si no nos gusta, estaremos incómodos con nosotras mismas.

    Pasos para elegir bien:

    .- No pruebes más de tres perfumes a la vez.

    La nariz pierde la capacidad de distinguir y diferenciar la fragancia de forma correcta.

    Tienes que esperar 10 minutos para probar otro perfume.

    .- No te los pruebes después de comer, sobretodo si has comido a base de picante,  porque tu piel está saturada.

    .- Pruébalo a temperatura exterior ya que la temperatura y la humedad también influyen y pueden hacerte perder aromas.

    .- Deberías conocer muy bien el tipo de fragancias, si son orientales (tienen una mezcla de sensualidad y calidez) de modo que si te consideras así puedes elegir perfumes que tengan ese tipo de fragancias.

    Por otro lado, el almizcle y vainilla, pachulí, palo de rosa… todas ellas son fragancias muy dulces y que dejan un rastro muy reconocible y que son indicadas para personas a las que les gustan destacar.

    En cuanto a la familia de las fragancias florales tiene, como su nombre indica, distintas flores para formarse: rosa, lirio de los valles, narciso, iris, jazmín  y suelen ser indicadas para personas soñadoras, románticas y también para quienes buscan un agradable perfume para el día a día …

    Mientras que la familia de las fragancias cítricas señala la presencia de cítricos como naranja, limón, bergamota que definen a personas decididas y a la vez, muy positivas .

    Luego están los  perfumes polvorientos, a base de acordes de musgo de roble, pachulí, flores blancas. Son aromas ricos, persistentes y voluptuosos para gente intensa o que busca un buen perfume para llevar de noche.

    Ahora, sólo te queda todo un mundo por descubrir para que tu perfume vaya acorde con tu personalidad, porque recuerda, tu perfume te puede definir, así que elige bien.

    El perfume tiene una historia detrás muy interesante, la conoces?.

  • Dónde empezó la historia del perfume?.

    Y cómo el perfume ha conseguido tanto?.

    Cuántas veces hemos notado un olor e instantáneamente nos hemos visto transportados a otro tiempo y espacio?

    El poder evocador que despiertan los olores es enorme.

    Ningún sentido puede considerarse más rico que el olfato.

    Por eso desde tiempo inmemorial los seres humanos hemos creado una gran cantidad de aromas y por eso la elaboración y envasado de perfume alcanza hoy altísimos niveles de complejidad y sofisticación porque cuantas más esencias descubrimos más podemos viajar dejándonos llevar por los aromas.

    Desde la noche de los tiempos el “perfum” que significa “por el humo” inicia su viaje de oriente a occidente.

    Así se extienden  por el aire los olores de plantas quemadas para hablar con los dioses y para la seducción.

    Desde China donde el perfume es líquido y pomada, pasando por Japón donde es esencial para la literatura erótica.

    Hasta el budismo en forma de los distintos aromas de incienso  para la enseñanza de la siete aspiraciones.

    En Jerusalén el perfume se transforma en ungüentos y la mirra es cada día más popular.

    En Grecia y Roma el perfume se presenta en porciones olorosas,  la maceración de esencias se disuelve en aceite de oliva y almendras. El baño y la higiene se hacen costumbre en Roma donde el perfume se aplica en polvo y aceite.

    Se arrinconan los frascos de cerámica y alabastro  y al fin los perfumes se ven a través del vidrio.

    Alejandro el Grande no solo conquistó territorios sino que llevó a Grecia la sabiduría perfumista de los persas.

    Cleopatra se impregnaba la boca de una mezcla de perfumes y así besaba dejando a sus amantes su sabor.

    En la Roma imperial Calígula salpicaba en las paredes y bañeras con aceites aromáticos. Nerón con las rosas impregnaba con ellas sus sandalias.

    Cuando los patricios ofrecían sus banquetes, soltaban palomas perfumadas para que revolotearan esparciendo entre los invitados toda clase de aromas.

    El poder de la Iglesia en la Edad Media era absoluto aunque los cruzados traían fragancias y óleos orientales.

    La iglesia se dedicaba a dividirlos en divinos y satánicos.

    El cristianismo prohíbe el uso de perfumes hasta que por Granada y Sevilla se abren centros perfumistas. 

    Se nos devuelven todas las fragancias en manos de los árabes.

    En europa los perfumes forman parte del ocultismo, la medicina y la magia.

    La perfumería se iguala a la alquimia pues ambas transforman la materia física en divida, los alquimistas refinan el arte de la destilación.

    Se esfuerzan por dar con la quinta esencia de la materia, con la sustancia más pura, el perfume a base de alcohol.

    En Europa el primer perfume destilado que se consiguió fue gracias a una pionera, Isabel de Hungría, que encargó su elaboración a científicos de Montpellier. Este primer líquido  precioso huele a cedro, a romero y a trementina.

    Dice la leyenda que con más de 70 años la Reina Isabel valiéndose de una gran variedad de fragancias era capaz de seducir a los más jóvenes.

    En el Renacimiento el perfume se extiende desde la aristocracia hasta la burguesía.

    A Venecia llegan las  materias primas del lejano oriente, de nuevo la Iglesia, hasta la medicina, condenan el baño pero las esencias se vuelven imprescindibles.

    Influido por los diálogos de Platón, el amor cortesano, se impregna de divinidad.

    Con el progreso de la química y la destilación, el perfume alumbra una sofisticada cosmética, bálsamos, aceites, ungüentos. 

    Pero la perfumería continúa siendo un asunto de encantamientos.

    El “ars amandi” o el arte de amar es cosa de 3. 

    En París, Catalina de Medicini, se vale de René, su perfumista privado, para poner de moda los aromas intensos y seducir así a los hombres. 

    Pero el arte de la perfumería, todavía tiene que llegar más lejos.

    Catalina ordena perfumar los guantes que regala a su suegra.

    Cuando la anciana aristócrata se los pone, cae fulminada, el perfume ocultaba el olor de un potente veneno.

    Ya en el Barroco, se adopta la costumbre de perfumar todo, hasta el más nimio accesorio.

    Es el arte del exceso, triunfa el agua de colonia y los elixires milagrosos. 

    Hasta el aire viaja perfumado.

    Por eso Luix XIV, el rey Sol, encarga un agua de flor de naranjo, a Marcial, su perfumista particular. Es la única que su sensible olfato puede soportar. 

    En París, después de la revolución francesa, la perfumería experimenta un avance espectacular, se inventa el vaporizador. Los perfumes a granel se vuelcan en envases exquisitos. La porcelana da forma a motivos fantasiosos y delicados, se estrenan nombres y etiquetas. 

    Ya se visibilizan los primeros carteles y nombres de publicidad, por el aire viajan el patxuli, la vainilla y el sándalo.

    La Iglesia y la Medicina, levantan su veto al baño, la higiene personal, no solo es salud y belleza, ya es virtud.

    En el marco del confort y el pragmatismo el perfume se vuelve un valor burgués.

    Los balnearios inundados de fragancias, son lo más chic.

    Toda casa tiene que contar con su bañera.

    Si el perfume resulta imprescindible para la seducción, ahora también es emblema de las apariencias, marca de nivel social. 

    Los perfumes rocían guantes, pelucas, vestidos…pero solo tocan la piel de las más atrevidas, de las cortesanas, por eso, escribe Baudelaire, “tras un olor intenso solo puede hallarse una hija de la sombra”. 

    Gracias a la síntesis de la química, los perfumistas son artistas. 

    Gozan del favor de las cortes europeas.

    Para poseer y desprender glamour, hay que esmerarse y descubrir un perfume personal, único.

    Por eso, antes de huir de París, Maria Antonieta viaja a la tienda de su perfumista preferido, necesita proveerse de su fragancia de rosas y violetas.

    Napoleón, no tolera el gusto de Josefina por los perfumes fuertes, prefiere el agua de colonia o pastillas perfumadas.

    El poder evocador nos ha permitido viajar a través de su historia, de Oriente a Occidente. 

    De los ritos iniciáticos a los baños de vapor.

    De estar prohibido a ser un bien preciado. 

    De elixir mágico a esencia de seducción.

    De encantamientos a intrigas de poder.

    Del perfume como medicina a un distintivo social.

    Historia del perfume que continúa a través de nuestra capacidad de valorar su presentación y aspirar su aroma, de juzgarlo, de preferirlo, de hacerlo nuestro, de envolvernos con sus notas y sentirnos más deseables, más interesantes, más nosotros.

    Pero la historia del perfume aún sigue escribiéndose…

  • Para qué sanar tu autoestima?

    10+2 Tips para sanar tu autoestima.

    Antes una simple palabra me derrumbaba. Hasta una mirada también me afectaba.

    Ahora es completamente al revés.

    Ahora una palabra, una mirada, un despido, un adiós, es algo que en vez de hacerme más pequeña, lo que realmente hace es ayudarme a tomar más impulso.

    No entiendo muy bien el motivo, pero quizás es tanto tiempo que intento aprender, conocerme, crecer, sanar.

    Tener una sana autoestima no es narcicismo, es egoísmo. Egoísmo para buscar tu felicidad para así dejar de dañarte a ti misma, porque siempre habías puesto a los demás antes que a ti. Y ya no más.

    Tener una sana autoestima es buscar ser mejor persona porque has entendido que lo que te quede de vida la vas a pasar contigo, así que, mejor encontrar tu mejor versión, esa con lo que te encuentras bien y comprometerte contigo.

    Así que, te comparto la lista de tips que a mí me han funcionado.

    .- Conocerte.

    .- Aceptarte.

    .- Perdonarte.

    .- Cultivarte (como si fueras una flor).

    .- Mimarte.

    .- Mirarte con amor.

    .- Tener fe en la vida y en ti.

    .- Prohibirte los juicios hacia ti y hacia los demás.

    .- Decirte cosas bonitas.

    .- Escribirte cartas de amor.

    .- Comer bien y ser feliz.

    .- Mirar al cielo y agradecer.

    Bueno, la lista se haría interminable, pero más o menos, esto sería lo principal.

    Así que, ámate mucho.

  • Perfume y mujer

    Enamórate de ti misma.

    Tengo que ser sincera, nunca me he podido comprar un perfume de esos de marca. Bueno en realidad, sí lo hubiera podido hacer en algún momento de mi vida, es verdad, pero nunca lo hice porque en mi cabeza siempre hago los cálculos de qué parte proporcional de lo que tengo me puedo gastar en eso o en aquello. Y para mí gastarme 80 euros o más en una botella de perfume siempre ha sido como un súper capricho que no me parecía bien gastarme. No lo juzgo, sólo digo que yo no lo haría.

    Solución?, me compraba colonias baratas del súper, que quizás sí, olían bien pero duraban muy poco y ahora que sé que muchos de sus ingredientes son demasiado químicos y nocivos para la salud me doy cuenta de mi error.

    Pero sigo sin poder ni querer gastarme 80 euros en un frasco de perfume, por mucho de que sea una marca prestigiosa y aunque los tuviera, no me los gastaría, prefería hacer un viaje con ese dinero por ejemplo o los donaría a alguien.

    Encontré, por suerte, una alternativa, que a parte de que es económica y saludable, me encanta.

    Se trata de la gama de perfumes de Essens. Además se ha convertido en una parte primordial de mi sueño de emprender y poder ser dueña de mi propia vida.

    Ya os lo digo ahora, hay 40 clases de perfume de mujer y 20 de hombre. Todos con su equivalencia en los aromas de las grandes marcas. NO SON COPIAS y sí, son mejores porque los ingredientes son naturales, sin químicos agresivos y llevan un 20% de aceite esencial y sólo cuestan 21,50 euros.

    Así que por eso digo que creo que es la mejor alternativa, tanto a nivel de salud, como en el tema económico.

    Hasta aquí perfecto, si alguna de vosotras quiere saber de qué se trata por favor, pedidme información sin compromiso, tanto de los perfumes como de lo que corresponde a la parte de negocio.

    Ahora bien, a parte de vender productos de autocuidado, también me estoy dedicando a intentar ayudar a mujeres a sanar su autoestima.

    Y dirás, ok, pero y qué tiene que ver el perfume con la autoestima? pues hoy me ha llegado esta noticia.

    https://www.soycarmin.com/belleza/perfumes-para-enamorar-20200923-0027.html?utm_source=pushnotificactions&utm_medium=cms&utm_campaign=noticias_push

    Entiendo que es publicidad y el copy de la noticia tiene que ser atractivo para que las personas lean el artículo.

    Ok, pero el problema que veo aquí y no es que esté mal, porque al fin y al cabo cada mujer hace lo que quiere con su vida, pero creo que este tipo de publicidad lo que hace realmente es anular a las mujeres.

    Porque, de verdad, para qué o para quién nos tenemos que perfumar?.

    Para un hombre? para enamorarlo?.

    En serio?.

    Estoy viendo a mujeres literalmente destrozadas por culpa de un hombre.

    Dónde queda nuestra autoestima? en qué momento dejamos de hacer cosas por y para nosotras, simplemente por el hecho de enamorarnos de nosotras mismas?.

    Es que seguro que hay un punto en que dejamos de hacer eso, (si es que lo aprendimos a hacer en algún momento claro está, pero ese es otro tema), para dedicarnos en cuerpo, alma y corazón a otra persona. Pero y qué pasa si hacemos eso? QUE NOS ACABAMOS ANULANDO.

    Y llega un día en que no sabemos ni quiénes somos, ni qué queremos, ni qué nos hace felices?. Porque sencillamente le hemos otorgado todo nuestro poder a otra persona y eso, a la corta o la larga, nos va a dañar.

    Y quizás todo empieza por culpa de estos mensajes que nos taladran el cerebro y nos hacen creer que toda nuestra vida tiene que girar en torno a la búsqueda del amor del otro, cuando no, cuando lo único que realmente necesitamos que esté bien, es nuestro amor propio. Y luego si lo otro llega, perfecto y si no llega, pues no pasa nada.

    Por eso y volviendo al perfume, ahora, creo que me merezco y me voy a poder permitir comprar un perfume para mí y sólo para mí, para ENORMARME MÁS DE MÍ MISMA. SIMPLEMENTE POR ESO.