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4 productos que no son “oro” para tu piel.

Siempre he creído que lo mejor para la piel son productos 100% naturales, pero investigando un poco, no siempre todo es “oro todo lo que reluce” para nuestra piel.

Comparto un listado de productos que quizás sean buenos en sí mismos, pero aplicados en la cara no lo sean tanto.

1. Aceite de coco: El doctor Paul Dean explicó a HelathyWay.com que este es uno de los aceites naturales con el mayor índice comedogénico. “Esto significa que el aceite de coco no puede absorberse ni penetrar en los poros, así que se queda en la superficie, obstruyendo los poros y sofocando la piel”, detalló el dermatólogo.  

El especialista declaró que los expertos clasifican los productos de uso dermatológico en una escala del 1 al 5, donde uno significa que no es comedogénico, mientras que el cinco implica que seguramente dañará tus poros.

Basados en esta métrica, el aceite de coco está calificado con un cuatro, al igual que la manteca de cacao, mientras que el único aceite peor que este es el de germen de trigo, que tiene 5 puntos.

2. Bicarbonato: Muchas teorías de belleza aseguran que el bicarbonato es perfecto para una exfoliación facial, pero es todo lo contrario. El pH resulta demasiado alcalino para ser utilizado en la cara. El equilibrio del pH es muy importante para la salud de nuestra piel, que tiene un pH natural de aproximadamente 4,5-5, mientras que el bicarbonato de sodio tiene un pH de 9. El uso de ingredientes demasiado alcalinos provoca daños en la barrera natural de la piel, que es crucial para mantener las bacterias malas en orden. Utilizado en la cara, el bicarbonato provoca una pérdida de humedad importante, al igual que compromete la capacidad de la piel para regularse a sí misma.

3. Jugo de limón: El zumo de limón está en el otro lado de la escala que el bicarbonato, con un pH de pH 2, es muy, muy ácido para nuestra piel. Del mismo modo que chupar un limón puede destruir el esmalte de los dientes, la aplicación de limón puro directamente en la cara irrita la piel y altera el manto ácido. Los aceites de cítricos son también fototóxicos, lo que significa que la exposición al sol puede exacerbar la irritación y producir quemaduras.

4. Agua caliente: Una ducha de agua caliente sienta muy bien, pero es un acto que puede dañar mucho la piel de la cara, ya que arrastra completamente la humedad necesaria de la capa externa de la piel. El agua caliente ablanda los aceites naturales de la epidermis y despoja la barrera que evita que la humedad se escape de la piel, lo que se traduce como sequedad y desequilibrio. Si tienes la piel naturalmente grasa, es aún peor. Conviene utilizar siempre agua tibia en lugar de caliente, sobre todo en el invierno, cuando la piel ya está más expuesta a la sequedad y el frío.

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